¿Te gusta escribir contenidos de salud en tu blog? ¿No acabas de saber nunca si tu post está perfecto?

Tan solo quiero que antes de darle al botón de publicar te hagas a ti mismo unas sencillas preguntas que te ayudarán a saber si lo que vas ha hacer tiene sentido o no.

Son 10 pasos de revisión sencillos.

Podrían ser muchos más pero, con estos 10, son suficientes si el blog lo llevas tú solo (sin la colaboración de un redactor web profesional).

Tu tiempo es oro y no quiero que lo pierdas con tareas que aportan poco valor añadido a tu post.

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#1 - Valida la idea de tu post

¿Hay un beneficio claro para tu lector ideal?

¿Le interesa este tema?

¿Qué se puede llevar tu lector?

¿Se implementa fácilmente?

¿Aporto algo de valor diferente para mi lector ideal a lo ya publicado?

#2 – Optimiza para búsquedas en Google

Esta es una parte que te recomiendo que hagas con el plugin Yoast by SEO que deberías instalar en tu wordpress.org

Es un plugin gratuito con una versión premium. Yo lo uso y te lo recomiendo por qué es muy fácil de usar.

En las siguientes capturas de pantalla se observa que te da la opción de modificar el Snippet de Google, optimizar las palabras claves (hasta 5 en la versión premium)

Tiene un sistema de “semáforo” con las acciones que debes realizar en tu post para que quede optimizado para Google.

También puedes optimizar el aspecto de tu post cuando lo compartes por Facebook y/o por Twitter.

No es necesario que lo hagas todo, simplemente trata de que el semáforo quede verde.

Cuando has publicado varios post siguiendo las instrucciones del plugin descubres que ya redactas y escribes de un modo óptimo para Google.

Además es una inversión a largo plazo para que tus contenidos vayan posicionándose y a la larga atraigas tráfico por búsquedas en Google (es lo que llamamos tráfico orgánico)

# 3 - Repasa el formato de tu post

Leelo en tu ordenador y en tu móvil.  En voz alta.

¿Está claro el mensaje? ¿Es fácil de leer?

¿Se ve bien todos los dispositivos?

Recuerda usar:

  • Parágrafos cortos
  • Subtítulos
  • Viñetas
  • Listas
  • Negrita y/o cursivas solo cuando es necesario.
  • Imágenes si refuerzan tu mensaje.

#4 - ¿Hay enlaces internos?

No uses más de 3  y que sean hacia entradas relevantes  o que tengan que ver con el post.

#5 -  ¿Contiene enlaces externos?

Por lo menos usa uno. Piensa en ofrecer información que pueda ampliar el contenido del post. A parte de ser ideal para citas tus fuentes, favorece el posicionamiento en Google de tu contenido.

#6 - ¿Tiene tu post una llamada a la acción clara e inequívoca?

Puedes usar varias, pero yo te recomiendo que no uses más de dos. Idealmente a medio post y al final del post.

Recuerda que tu post siempre tiene un objetivo:

  • Que se suscriban a tu newsletter.
  • Qué te dejen comentarios.
  • Crear un debate, etc

#7 - Lee el post en voz alta, una vez más.

¿Hay algo que no te suene bien al leerlo? Corrígelo.

Te recomiendo, además, dejar reposar los textos por lo menos 24 horas.

Te sorprenderías como se mejoran los textos dejandos madurar un poco tras haber dormido una noche.

#8 - Repasa la ortografía

Este aspecto, por ejemplo, no es lo mio. Puedes usar un buen corrector de textos.

#9 - Cita tus fuentes bibliográficas

Sobra decirlo pero, como profesional de la salud, debes argumentar bien y citar a tus fuentes. Le dará a tus contenidos una autoridad digna de ser respetada por otros profesionales y -por su puesto- para tus pacientes o seguidores.

#10 - Publica y comparte en redes sociales

¿Quieres que tu contenido se comparta?

  1. Utiliza en Facebook y Twitter las fórmulas de títulos probadas. Eso sí, con elegancia.
  2. Explica por qué vale la pena compartirlo.
  3. Pide que sea compartido

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